La falta de financiación y las dificultades para conciliar frenan el progreso de las mujeres rurales

En el Día Internacional de las Mujeres Rurales, los datos reflejan que solo tres de cada diez explotaciones agrícolas en España están dirigidas por mujeres, que además siguen asumiendo la mayor parte de los cuidados familiares.

La falta de acceso a financiación, las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar y la desigualdad de oportunidades continúan siendo algunos de los principales obstáculos para el desarrollo profesional y económico de las mujeres rurales. Así se pone de manifiesto con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales, que se conmemora cada 15 de octubre y que este año vuelve a reivindicar el papel fundamental de las mujeres en el campo y en el desarrollo de sus comunidades.

Se trata de una realidad especialmente relevante para territorios como la Serranía de Ronda, donde la agricultura, la ganadería y las pequeñas iniciativas empresariales forman parte de la economía de numerosos municipios. Aunque las cifras disponibles corresponden al conjunto de España y a varios países de América Latina, reflejan desafíos que afectan de manera general al desarrollo del medio rural.

Según la Encuesta de Explotaciones Agrícolas 2023 del Instituto Nacional de Estadística (INE), solo tres de cada diez explotaciones agrícolas españolas están dirigidas por mujeres, una proporción que evidencia la desigual representación femenina en los puestos de responsabilidad del sector.

La Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (AFAMMER), que cuenta con cerca de 200.000 socias, advierte de que, pese a los avances conseguidos durante las últimas cuatro décadas, todavía persisten importantes diferencias entre hombres y mujeres en el acceso a recursos, financiación y oportunidades profesionales.

Las mujeres rurales dedican más del doble de tiempo al cuidado de menores

Uno de los principales problemas señalados por las organizaciones es la desigual distribución de las responsabilidades familiares.

Según el Diagnóstico de la Igualdad de Género en el Medio Rural, elaborado por el Ministerio de Agricultura, las mujeres rurales españolas dedican casi cinco horas y media diarias al cuidado de menores, mientras que los hombres destinan poco más de dos horas.

Esta diferencia limita las posibilidades de formación, emprendimiento y desarrollo profesional de muchas mujeres, especialmente en las localidades más pequeñas, donde la disponibilidad de servicios de conciliación puede ser menor.

La presidenta nacional de AFAMMER, Carmen Quintanilla, ha advertido de que «en el medio rural, a la desigualdad de género se suma la desigualdad territorial porque cuando faltan servicios, los cuidados vuelven a recaer en las mujeres».

La organización insiste en que avanzar hacia una igualdad efectiva requiere mejorar tanto las oportunidades económicas como los servicios que permiten compatibilizar el trabajo con la atención familiar.

Más de 161.000 emprendedoras rurales reciben apoyo en América Latina

El emprendimiento femenino también desempeña un papel fundamental en la creación de empleo y el desarrollo económico de las comunidades rurales.

En este ámbito, la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) apoya actualmente a más de 161.000 emprendedoras de zonas rurales de cinco países de América Latina, que durante 2026 han generado más de 22.200 puestos de trabajo.

Estas mujeres desarrollan actividades vinculadas a la agricultura, la ganadería, el pequeño comercio y otros sectores económicos, contribuyendo a generar oportunidades laborales en territorios donde el acceso al empleo es limitado.

Sin embargo, las dificultades de conciliación también están presentes en estos países. Según los datos de la Fundación, el 57 % de las emprendedoras rurales a las que apoya asume en solitario el cuidado de familiares dependientes, una responsabilidad que condiciona su desarrollo económico.

Entre los ejemplos destacados se encuentra Sugey Medina, una ganadera de República Dominicana que ha convertido una pequeña explotación de cría de cerdos en una empresa familiar en la que trabajan varios de sus familiares.

Su experiencia pone de manifiesto la importancia de disponer de financiación, formación y acompañamiento para que los pequeños negocios rurales puedan crecer y consolidarse.

El cambio climático añade nuevas dificultades al emprendimiento rural

A las desigualdades económicas y sociales se suman los riesgos derivados de los fenómenos meteorológicos extremos, que afectan especialmente a quienes dependen de la agricultura y la ganadería.

Para reducir esta vulnerabilidad, la Fundación Microfinanzas BBVA desarrolla iniciativas de protección financiera, como microseguros que permiten cubrir daños en cultivos, ganado, instalaciones o interrupciones de la actividad.

Solo durante este año, las emprendedoras apoyadas por la entidad han contratado cerca de 19.000 microseguros con componente climático.

Elizabeth Prado, responsable de Equidad e Inclusión de la Fundación, ha destacado la importancia de estas herramientas para evitar que las consecuencias de una inundación o una sequía comprometan la continuidad de los negocios y la estabilidad económica de las familias.

La entidad también impulsa programas de formación y actuaciones relacionadas con la agroecología y la adaptación al cambio climático.

2026, Año Internacional de la Agricultora

La conmemoración de este 15 de octubre adquiere especial relevancia después de que Naciones Unidas haya declarado 2026 como Año Internacional de la Agricultora, una iniciativa impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Esta declaración busca reconocer la contribución de las mujeres a los sistemas agroalimentarios, a la producción de alimentos y a la gestión sostenible de los recursos naturales, además de dar visibilidad a las desigualdades que todavía limitan sus oportunidades.

La jornada sirve así para recordar la importancia de garantizar el acceso de las mujeres rurales a la financiación, la formación, los recursos productivos y los servicios de conciliación.

Unos retos que también resultan relevantes para el futuro de comarcas rurales como la Serranía de Ronda, donde la continuidad de la actividad agraria y las oportunidades de emprendimiento están estrechamente relacionadas con el desarrollo económico y el mantenimiento de la población en los pequeños municipios.

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