Genalguacil reúne al sector de la castaña para abordar los bajos precios y las plagas que amenazan al Valle del Genal

La jornada ‘Castañar en el Valle del Genal’ analizó los principales desafíos de un cultivo fundamental para la economía de la Serranía de Ronda, que ocupa unas 3.350 hectáreas y del que dependen alrededor de 850 productores

El municipio de Genalguacil acogió el pasado viernes la jornada ‘Castañar en el Valle del Genal’, un encuentro dedicado a analizar la situación actual del sector de la castaña, uno de los principales motores económicos y agrícolas de los pequeños municipios de la Serranía de Ronda.

La iniciativa fue organizada por la Cooperativa Andaluza de Castañas de Genalguacil, con la colaboración de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial de Málaga, Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía, AgroBank y el Ayuntamiento de Genalguacil.

Durante el encuentro se abordaron algunos de los principales problemas que afectan actualmente a los productores, entre ellos los bajos precios que perciben por sus castañas, la presencia de la avispilla del castaño y el envejecimiento de los árboles en determinadas zonas.

Estas dificultades preocupan especialmente a los agricultores del Valle del Genal, una comarca donde el cultivo del castaño constituye una fuente de ingresos fundamental para numerosas familias y desempeña, además, un papel esencial en la conservación del paisaje y del medio natural.

Los productores analizan los retos del sector

La jornada fue inaugurada por el presidente de la Cooperativa Andaluza de Castañas de Genalguacil, Nicolás Rubio, quien dio paso a las diferentes intervenciones previstas.

Entre los participantes se encontraba el gerente del Grupo de Desarrollo Rural Sierra de las Nieves, Juan Jiménez, que expuso distintas líneas de ayudas destinadas a favorecer el desarrollo rural.

También intervinieron Juanma Micheo, asesor técnico de Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía, y Raúl Flores, representante de CaixaBank.

Posteriormente se celebró una mesa redonda moderada por Juan Luis Muñoz, director de la Oficina Comarcal Agraria, en la que se trataron diferentes cuestiones relacionadas con el presente y el futuro de la actividad.

El encuentro concluyó con un tradicional tostón de castañas ofrecido por la Cooperativa Andaluza de Castañas de Genalguacil, poniendo en valor uno de los productos más representativos del otoño en la Serranía de Ronda.

Más de 3.300 hectáreas de castaños y unos 850 productores

Según los datos expuestos desde la Oficina Comarcal Agraria, los castañares del Valle del Genal ocupan aproximadamente 3.350 hectáreas, concentradas principalmente en las zonas de umbría de los términos municipales de Igualeja y Pujerra.

En la comarca existen alrededor de 850 productores de castañas. Aunque algunos se dedican profesionalmente a esta actividad, la mayoría la compagina con otros trabajos, principalmente en la Costa del Sol y Ronda.

El cultivo representa una aportación económica básica para los 15 pequeños municipios del Valle del Genal, donde las explotaciones suelen caracterizarse por su reducido tamaño y por estar situadas en terrenos de fuertes pendientes.

A pesar de estas dificultades, los agricultores mantienen los castañares mediante trabajos de poda, injerto y cuidado del suelo, lo que contribuye a preservar un paisaje de extraordinario valor ecológico y forestal.

Las principales variedades cultivadas son la pilonga y la temprana, aunque existen otras variedades tradicionales adaptadas a las características de la comarca.

Las castañas del Genal, entre las primeras de Europa

Una de las particularidades de la producción del Valle del Genal es su precocidad. La campaña de recolección comienza en septiembre, lo que convierte a las castañas de esta comarca en las más tempranas de Europa, una característica que constituye uno de los principales elementos diferenciadores del producto.

El rendimiento medio se sitúa en torno a los 850 kilos por hectárea, aunque esta cifra varía en función de las condiciones de cada campaña, las variedades y el manejo de las explotaciones.

Tras la recolección, los agricultores entregan sus castañas a almacenistas privados o a las cooperativas existentes en la zona, que se encargan de su manipulación y comercialización.

Sin embargo, el sector continúa enfrentándose a importantes desafíos. Entre ellos destaca la necesidad de mejorar la rentabilidad de las explotaciones, especialmente ante los bajos precios que reciben los productores pese a la calidad reconocida de sus frutos.

A esta problemática se suman los daños provocados por la avispilla del castaño, una plaga que supone una amenaza para la producción, así como el envejecimiento de parte del arbolado.

Un cultivo esencial para mantener vivo el Valle del Genal

Más allá de su importancia económica, los castañares constituyen uno de los principales valores ambientales y paisajísticos de la Serranía de Ronda.

Estos bosques, que en algunas parcelas conviven con alcornoques, quejigos, encinas, pinos y olivos, forman parte de un ecosistema singular que alcanza especial protagonismo durante el otoño, cuando el paisaje del Valle del Genal se transforma con los característicos tonos ocres, amarillos y rojizos.

En los últimos años se han impulsado diferentes actuaciones públicas y privadas dirigidas a mejorar la sanidad de los castañares, facilitar el acceso a las fincas, optimizar el manejo de los terrenos y reforzar la comercialización del producto.

La jornada celebrada en Genalguacil ha servido para poner de manifiesto la necesidad de seguir apoyando a los productores y garantizar la continuidad de un cultivo estrechamente ligado a la identidad, la economía y el futuro de los pueblos del Valle del Genal.

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