El pasado 5 de enero, el municipio de Benarrabá acogió la 66ª edición del Auto Sacramental de los Reyes Magos, una de sus tradiciones culturales más arraigadas, que se mantiene viva gracias a la implicación vecinal y a su transmisión de generación en generación.
En torno a medio centenar de personas participaron activamente en esta representación teatral, que se distingue de otras celebraciones navideñas al no tratarse de un Belén viviente ni de una cabalgata. Vecinos y vecinas de todas las edades dieron vida a pajes, Reyes Magos, pastores, soldados, consejeros y angelitos, formando un cortejo guiado por una estrella portada por un burro, considerado el mejor del pueblo. Los Reyes Magos realizaron su recorrido montados en mulos engalanados para la ocasión.
La representación se estructura en cinco actos, escenificados en distintos puntos de la localidad.
- El primer acto, con la llegada de José y María a Belén en busca de posada, tuvo lugar en la Plaza Veracruz.
- El segundo, a la entrada del Hotel Banu Rabbah, mostró la conversación de los Reyes Magos sobre las estrellas y el revuelo generado por el inminente nacimiento de Jesús.
- En el tercer acto, junto al fuego, los Reyes escucharon a un grupo de pastorcillos relatar maravillas sobre el Niño.
- El cuarto representó la visita de los Reyes de Oriente al rey Herodes para preguntar por el lugar de nacimiento del Mesías.
- Finalmente, el quinto acto escenificó la adoración al Niño Jesús, con la entrega de los tradicionales regalos por parte de cada Rey Mago.
Como cierre de la jornada, Sus Majestades repartieron obsequios entre los niños y niñas en la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, poniendo el broche final a una tarde marcada por la participación popular y el mantenimiento de una tradición singular dentro del calendario festivo local.





